3 ago 2011

Gante, fiesta medieval

La famosa "desconocida" ciudad medieval nos acogió con poco de medieval y mucho de megafiesta moderna. Los escenarios y lugares de ocio para beber (principalmente) o comer se propagaban por todo el centro de la ciudad, tan bulliciosa como receptiva a sus alborotadores.





Llegados al centro tras una larga caminata, y una rápida visita a una efectiva y útil información de turistas, comenzamos un pequeño giro por la ciudad, magistralmente dirigido por mí, consistente en ir viendo los numeritos del mapa y leyendo las anécdotas e historietas de cada monumento. Lo cierto es que era difícil decidirse ante las torres e iglesias que podíamos observar a simple vista.







Paseamos por las calles, hicimos un pequeño pic-nic, tuvimos una nueva casualidad y Australia se encontró a un compañero de clase, descubrimos urinarios portátiles por todas partes que todos usaban sin pudor quizá intimidados por la multa de 60 euros, avistamos castillos y escuchamos a un hombre tocando el arpa en una iglesia.

Y así, entre fiesta y monumentos, y bajo la amenaza que acabó por cumplirse de lluvia intensa, se cumplió nuestra corta visita al imprescindible lugar, donde quizá hubiésemos preferido ir un día normal y corriente, pero que sin duda merece la pena.

0 comentarios:

Publicar un comentario