Se acaba. La libertad, ganada o no, se acerca, de manera inquebrantable, inexorablemente. Mañana tras una maratoniana jornada estaré en París. No tendré que seguir pasando hojas en italiano o inglés mientras sujeto fuerte mi patito.
El escocés no podía creer que me fuese mañana, pese a que vuelva en unos cuantos días. Es difícil imaginar un después de. Quizá vaya algún 11 de enero a celebrar el rebautizado como Roger Rabbit day a tierras escocesas. Quién sabe.
En fin, cuando he empezado esto estaba inspirado y me apetecía escribir, pero me han cortado y ahora estoy muy cansado y no quiero...
Nos vemos, no sé cuándo, pero nos vemos.
Au revoir!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario