De vuelta en Milano. De vuelta a la residencia. A ver el colosal Duomo. Escuchar italiano por las calles. Cocinar pasta. Escocés. A decir ciao y no hola. A vivir cada uno en la otra punta de la ciudad.
Casi todo el mundo me pregunta si me alegro de volver. La verdad es que no sé por qué me preguntan, pero lo hacen. No sé. Sí por muchas cosas, no por otras. Cosas que cambian las respuestas. Estoy contento de volver, sí. Pero han sido unas vacaciones fantásticas, así que es raro estar aquí ahora, de nuevo con la rutina.
Ayer cené las clásicas hamburguesas con el escocés para celebrar su cumpleaños. Historias de España, historias de Milano, cotilleos y bromas. Como en los viejos tiempos, como siempre.
Hoy trabajo nuclear y no mucho más. Visita de Australia, café, y más trabajo. Mañana espero presentárselo al profesor. Luego un pequeño descanso y usar el fin de semana para corregir lo que haga falta.
Por cierto, un vídeo de un anuncio que grabaron en el campus de la residencia. La campana no existe en la realidad, que timadores.
Y seguiremos aquí contentos en Milano, por volver, por vivir, por todo. Se esté donde se esté hay que estar feliz. Hasta mañana...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentarios:
Pues sí que es vieja... yo pensaba que habiéndola abierto este año sería un edificio nuevo.
Por qué habla en inglés y no en italiano Figo? Estan locos estos romanos...
Publicar un comentario