El día empieza agitado. Por la ventana miles de coches aparcados por todas partes. Están grabando un anuncio en la residencia. Han montado un escenario en la cocina (más propiamente dicho en el comedor), que hace de clase de niños. Y bueno, Figo anda por ahí. La gente se revoluciona, incluso un indio que no sabe ni quién es. Pero claro, alguien llega y te dice, tío, que está Figo, que es famoso, era futbolista. Y qué haces si no ir a pedir bolis para que te firmen autógrafos, y luego decir que has visto a Figo. De qué juega, ¿de portero? No no, que no es italiano... Qué más da, el caso es decir que he visto a Figo...
Por mi parte la verdad es que ni le he visto. Le he explicado el tema del cochinillo al escocés y he recordado a Rui Costa, claramente superior.
Por cierto, que en una de esas pasaba una niña corriendo, y el compañero italiano del escocés le ha dicho, "piano, piano", y al final la niña nos/le ha mandado callar, que ha hecho que saque el tema eterno del respeto, y de que cuando yo era pequeño si me decían algo así me cagaba y lo hacía. Estas nuevas generaciones...
Por la tarde algo de estudio con bandas Indie de banda sonora. Por la noche un poco de tertulia y planes soñadores con viajes imposibles que espero hacer posibles.
Ah, y hay una chica a la que le dejo mi sartén que cuando la usa luego está mucho más limpia que cuando la uso yo. ¿A qué viene? Yo qué sé, me apetecía decirlo, para algo es mi blog. Bye...
22 feb 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
2 comentarios:
El título es una alusión a la frase de Preciado en "el maquinillo", no? xD Totalmente de acuerdo!
A la chica de la sartén le dices: Vas a ir a la fiesta?
Ella te dirá (suponiendo que hable españolo): qué fiesta?
Y tú: La que te va a dar ésta!!! - (Mientras te señalas groseramente la única parte de tu cuerpo que sobresale más que tu nariz)
Publicar un comentario