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La mirada cae hacia un lado. Aunque es una simple pared, iluminada por una simple, fea y barata lámpara, ve más allá. Se imagina el futuro, aunque la urgencia apremie en el presente. Se adelanta meses y acontecimientos en el tiempo, se preocupa de que todavía sigan siendo sus amigos, y se ve siendo partícipe de todas las historias que ha escuchado esa noche. Se pregunta cuánto puede costar un vuelo que le lleve hasta Argentina, o quizá Méjico, o a cualquier sitio nuevo. De repente, la mirada vuelve abajo, donde en italiano se explican circuitos estampados, y continúa leyendo y escribiendo todo aquello.
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Las sábanas que desdobla están más suaves hoy. Quizá hayan cambiado de suavizante, quizá sea simple casualidad, o falsa impresión, o quizá antes no se usaba suavizante. Los jueves hace la cama con esmero. Es el día de limpieza, y como cambian sábanas y toallas, merece la pena toda la parafernalia, aunque después, al meterse en la cama, se deshaga prácticamente entera. Ah, sí, el libro negro de la mesa espera... Galvanostegia, claro...
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La mesa está bastante recogida. A la derecha libros amontonados, sobre todos ellos un dizionario spagnolo. A la izquierda unas hojas con vocabulario que va apuntando. Más allá Nesquik, galletas, Nutella. Detrás la cama revuelta del compañero que no está.
Aquí hace calor, pero fuera, más allá de los cristales y del balcón, se puede comprobar que la hierba está llena de escarcha, igual que un pequeño coche rojo de los típicos de aquí, y como la lona de un camión que suele aparcar cada noche enfrente. (Fotografía estilo Alcalá).
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Entre prestaciones, absorción de energía y entrada/salida bailan en su cerebro las notas y sílabas... ...y el paseo de los tristes alegrar... Hacía tiempo que no escuchaba tantas veces seguidas una canción.
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Planes para el día siguiente, para la semana siguiente, para el año siguiente. Sigue dando vueltas de soñador por todas partes. Cualquier cosa sirve para evadirse. Añora las vueltas por el Duomo, ya ni pensar en los viajes, sean cerca o lejos. La tienda de libros de Navigli, las fruslerías que acaban conviertiendo la noche en mítica con el escocés, mensajes con amigos en la distancia, una chica probando la comida en la cocina, un argentino gritándole "¡Ídolooo!"... Montones de ideas se arremolinan. Unos minutos más, unas poquitas páginas, y dejará que la cabeza repose un poco todo eso, al menos, hasta mañana.
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3 feb 2011
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4 comentarios:
Bufff, qué filosófico...
Pero, ¿de quién estás hablando? xD
Mariconadas a parte, es precioso.
Muy bueno, estupendo, excelente, magnifico, magistral, de ensueño, me ha encantado.
- Extraído de la "Biografía Autorizada de J. S. OdZ." por JJ Abrams
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