La vida continúa en este año de locuras. La residencia desierta, con italianos que van acabando sus exámenes y huyen hacia sus hogares a la mínima oportunidad. Los que no, aguantan aquí estudiando todo el día, como siempre hacen, algunos sin siquiera salir de la habitación.
Además de los italianos, hoy se ha despedido una colombiana, que tras dar un rodeo por el viejo continente estos próximos días, volverá hacia su país. Sigue siendo triste que la gente se vaya, incluso aunque no sean tus personas más cercanas. Pero apretamos los dientes y levantamos la mirada al futuro, siempre muy dignos, mientras repetimos tontas excusas como que ya vendrán otros nuevos.
Y mientras tanto gastamos el tiempo en dibujar edificios, escuchar bandas escocesas o mirar por enésima vez la lógica proposicional. Y los corazones se desgastan, y se llenan de vida y recuerdos, y se hacen más fuertes. Y la vida continúa. Y como siempre decía Andrés Montes, la vida puede ser maravillosa.
21 feb 2011
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1 comentarios:
Ánimo bro, que no te quiten lo bailao.
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