Ya lo decía Quique González, la vida te lleva por caminos raros. Llueve otra vez en Milán tras unos cuantos días de sol y casi calor. Mi compañero, como siempre, antes de ir a dormirse, ha dejado la calefacción a 30 grados. Está loco. 30 grados. Luego por la mañana es una locura el cuarto si se deja así. No tiene término medio, o quiere abrir la ventana o quiere 30 grados.
La verdad es que no sé qué escribir. Me siento afortunado de todas las cosas que estoy pudiendo vivir aquí. Pienso que un día, en una entrevista de trabajo, contará (o debería contar) más cualquier historia de este año que una media. Lo digo porque hay algunos italianos realmente obsesionados con la media. Conozco a uno que se va a las ocho de la mañana a estudiar y vuelve a las doce. Y su momento álgido de todos estos días fue conocer a un astronauta. No sé, la verdad es que creo que opinaréis como yo, no le envidio. Ni creo que le envidie nunca, no sé. En fin, chorradas que se me ocurren...
Hasta mañana, perdón por no escribir nada estos días, supongo que ya volveré a lo normal algún día... Ciao.
15 feb 2011
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2 comentarios:
Lo malo es que en las empresas los hay muy raritos que antes de la entrevista te piden el titulo y las notas, serán maniáticos...
Bueno, yo sigo pensando que entre un seis y un siete eliges según la entrevista...
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