18 dic 2010

Una semana maravillosa (Parte III)

El segundo día hicimos el free-tour. La chica guía era como hiperactiva y me ponía un poco nervioso, pero estuvo muy bien. Mientras mac evitaba los olores de los puestos, aprendíamos que supuestamente al relojero le sacaron los ojos y no le cortaron las manos, que la iglesia que me gustaba estaba encerrada porque tardaron mucho en construirla, historias del barrio judío, o incluso que el euro está por llegar un año de estos. Entretenido y educativo. La historia final fue de cómo los rusos liberaron la ciudad, de manera muy soviética. La KGB sigue observándonos...

Comimos en un sitio que me pedí unas costillas riquísimas con dos salsas, me puse como un cerdo casi literalmente. Luego dimos una vuelta por el castillo, que es bastante vuelta por cierto. La Catedral preciosa. Al final acabamos volviendo porque todas las nenazas se morían de frío, y mac se moría doblemente por su tripa.


Acabamos por ir a comprar cosas para hacer una poción mágica, que Panoramix preparó de manera excelente. Vimos una peli rarísima de un tío que jugaba a los bolos que tenía un amigo que no paraba de decir tacos. Y no cenamos salchichas ni compramos coronas de flores, pero deberíamos...

Y básicamente esto fue el día. Contaría más, pero mejor vais a Praga y hacéis el free-tour, que merece la pena.

2 comentarios:

Silvia Fernández dijo...

Pero el free-tour merece la pena por la guía, no??? ;D

Mac dijo...

El free tour merece la pena si te pegas el filetazo con la guía. Si no, sale muy caro.

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