Clases aburridas por la mañana - mediodía - parte de la tarde. Luego he comido solo en la cocina viendo un programa para adolescentes en italiano, sobre otros adolescentes (una serie) que hacían skate en la parte de detrás de una tienda, y a un empleado no le gustaba, y hacía un robot para que les robase las tablas o les molestase cantando con sonidos insoportables.
Después iba en mi bici a italiano, me he cruzado con mi amigo israelí, y le he hecho un gesto y he dicho "¿italiano?". Me ha hecho que no con la cabeza, pero un minuto después ha venido detrás mío diciendo que le había convencido. Clase dificililla de italiano, mucho pronombre, que si cosas impersonales... Un lío.
Luego me ha dicho el israelí que si cenábamos juntos, y hemos ido a comprar ingredientes. Ha cocinado un arroz con cebolla, ajo, cebolleta, espinacas y parmeggiano, que estaba buenísimo la verdad, y ya sabéis que a mí no me gusta el arroz. "De segundo" salchichas, también ricas. Todo con una charla con escocés, asturiano y compañía, muy bien todo.
Y, por supuesto, la épica victoria de la Real, que estaba yo aquí solo en el cuarto, escuchando la Cope, y cuando ha marcado la Real he gritado muy alto "¡GOOOOL!" y seguro que algún vecino ha pensado que qué pasaba... Luego a cenar he bajado con la camiseta de la Real.
Y me voy a dormir feliz y con mi mensaje mágico... Ciao!
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