Otros dos que acabaron ayer su aventura Erasmus. Me decía uno hoy, y me ha sonado muy poético, que cuando ha llegado a su pueblo le parecía como si no hubiese estado nunca en Milano. Como si hubiese sido todo un sueño.
Celebramos una despedida, les dijimos adiós en Centrale, y volvimos a nuestras vidas en la residencia. Hoy un aperitivo con millones de alemanas (cuatro y un alemán (creo)), Australia, Escocia y Gijón.
Y ahora a seguir estudiando...
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