17 mar 2011

Centocinquanta

Miércoles.
Madrugar, clase en la que un alumno se ríe de cada frase que dice la profesora, reunión con profesora. Me recibe con un ¡Hola! pero me dice que aunque estuvo un año de erasmus en Barcelona no aprendió nada. Más clases, hay una que es en inglés, creo que no la hay en italiano. Una chica loca entra silbando una canción de estas de moda los viernes-noche, y otras dos tías se miran entre ellas y se ríen. Una clase más, y a comer sobre las cinco. A las seis y cuarto italiano. Creo que me voy a cambiar al grupo superior y que no hay problema. Más que nada por aquello de la exigencia, y además no me convence el grupo que tengo...
Vuelta, cena, y salida nocturna. ¿Por qué? El jueves es fiesta, 150 aniversario de la unificación de Italia. ¡Qué poca historia tienen estos muchachos! Todo muy bien, muy divertido.

Jueves.
La gente se debate entre celebrar el día italiano o San Patricio. Los de la limpieza han pasado antes hoy y me han despertado. Mi compañero ha perdido la llave por la habitación y depende de mí hasta que la encuentre. Hemos hecho los ejercicios de saltar pero no he tenido fuerzas para correr (espero que mañana). Ha venido el hermano del compañero de habitación del escocés. Desenfadado y "sinvergüenza". Había oído hablar de mí, ha dicho que le caía simpático. Por cierto, que ha venido con dos amigas que dice le han recogido de Bérgamo, y una era un escándalo, muy guapa y muy simpática.
Luego a la noche hemos comido pizza para celebrar como Dios manda el aniversario italiano, y un poco de sobremesa. Y mañana más clases, que a saber si los profesores van o han hecho ponte, pero bueno. Ah, y un colega indio me ha dado unos dulces que se ha traído de allí. Una especie de mazapán, otra especie de mazapán pero como con queso o algo así, y una especie de polvorón. ¿No les enseñaron el chocolate o qué? :D

A domani...

0 comentarios:

Publicar un comentario