12 ene 2011

Curioso elemento el tiempo

Hoy me ha dado tiempo a ir a clase y que no hubiese clase, y a ir a clase y copiar apuntes de árboles. Me ha dado tiempo a comer pasta, a hablar y bromear con serbios, a saludar y preguntar qué tal en español a rumanas. A abrazar amigos que roban balones de oro y a tomar el aperitivo. A estudiar un poquito y a poner a mi compañero una nota de "Ha chiamato tuo papa. Vado a Old Fashion, ciao!". Me ha dado tiempo a salir a correr un rato para empezar la nueva temporada, y a ponerme un poco triste pensando en mi amama. A escuchar canciones, a contar historias, y a escuchar historias sobre nocheviejas tristes en París donde no hay siquiera fuegos artificiales. Y ya de noche, a ver una niebla tremenda y a leer un momentito.

Mañana clases por la mañana y la tarde libre, con tiempo para hacer muchas más cosas. Y el viernes algo de rebajas igual cae. Ci vediamo domani!
11 ene 2011

Let's call this the comeback

Tras pasar la noche despertándome entre sudores fríos, ignoro el porqué, llego al aeropuerto para volver a Milano a seguir con mi año de Jack en Milán. Pese a que una simpática mejicana me acompaña, me da mucha pena irme y dejar de nuevo a mis padres mirando mientras yo paso el control de seguridad. Siempre digo que los aeropuertos son tristes, porque las despedidas son duras, aunque no sea para mucho tiempo. Pero aún con todo lo que hemos pasado estos días, hay que seguir adelante y qué mejor manera que con esta experiencia.

El vuelo no muy bien, porque un italiano que estaba enfermísimo se sentó a mi lado y se levantaba al baño cada poco. Así que me he pasado todo el rato tratando de dormir, pero con miedo de que me contagiase. La mejicana sí que ha dormido todo el rato, y luego en el autobús lo mismo. Después del autobús, y con todas las maletas, hemos tenido que coger también el metro y otro autobús, pero ya por fin hemos conseguido llegar a la residencia.
He deshecho la maleta, he intentado organizar un poco el armario, he hecho la cama, y ya sin mucho más tiempo he ido a clase. Allí me he vuelto a poner un poco triste porque se acerca la odiada época de exámenes, pero bueno, a ver si conseguimos sacar la cosa adelante.
Al acabar he vuelto, he comprado rápidamente un poco de cena, y he estado buscando vuelos para Semana Santa, viendo fechas y todo eso. He bajado a cenar y he saludado a los viejos conocidos, y he subido a escuchar la presentación de Lama en la Cope.

Y bueno, así acaba un día duro, de aquí para allá tanto física como sentimentalmente, ya pensando en el planing de estudios a partir de mañana, y, finalmente, antes de meterme en la cama, quitando los adornos navideños que puse en mi lámpara.

PD: Saludos a todos los lectores, se os echa mucho de menos por aquí, pero intentaré que no se note mucho que faltáis :D
20 dic 2010

Hasta pronto Escocia...

Increíble velada en la que hemos hecho "cena de Navidad" entre el escocés, su compañero de cuarto y amigos. Me han hecho chili (o chile o como se llame) y estaba riquísimo, con nachos y queso, un escándalo. Hemos brindado, nos hemos reído, de postre pandoro...
Al final me he despedido de mi amigo escocés y me ha dado muchísima pena. :´(

Mañana España. Si hay algo que contar seguiré por aquí... Nos vemos, feliz Navidad a todos.
19 dic 2010

Milano bianco

Y bueno, una última entrada antes de las vacaciones, que me voy casi ya a España...

Copié a cierta personilla y me compré Il Piccolo Principe. Quería De Ratones y Hombres, pero no lo tenían, así que este que era pequeñito también y estaba en la agenda. Dos euros, con dedicatoria en la página inicial (esas cosas me dan pena).



Me fui de compras ese día, cámara en mano, bajo la nieve de Milano. Y casi que fue un día más cultural, porque poca cosa se me ocurre comprar.









Y nada, aquí está ya todo el mundo yéndose, que da hasta pena, sobre todo si alguno se tiene que ir a países lejanos al Este.

Hoy ha sido un día un poco Wonderwall. Bacalá calá.

Una semana maravillosa (Parte IV)

El tercer día lo dedicamos básicamente a pasear tranquilamente mientras hacíamos las típicas compras. Como ya habíamos visto todo, no teníamos obligación de hacer nada en concreto. Los regateos de los regateadores se sucedían, y los precios variaban de puesto a puesto, como retándonos a buscar la mejor oferta. Mientras unos y otros comprábamos los típicos souvenires, el frío congelaba de nuevo a los débiles, y al poco tiempo Mac debería abandonarnos. Así que la mañana la pasamos por la zona vieja de Praga, y llegó el momento de dejar a Mac a en la antesala del metro, asustado como un perrillo. Tras abrazarle (unos con mejor estilo que otros), le perdimos de vista con la esperanza de que consiguiese llegar al aeropuerto. Para ser sincero yo creía que no llegaba, pero al final, pese a que Wizzair lo intentó con ahínco, llegó a casa.

Por la tarde fuimos a comprar ciertas cosas, lejos del hotel, por culpa no sé de quién. Pero como la gente seguía teniendo frío, recurrimos a tácticas de mendigo para calentarnos. Funcionó, y pudimos regatear mucho mejor, incluso la gente hablaba español. Después fuimos a una luminosa taberna medieval donde pudimos comer tarta medieval y departir amablemente con el camarero. Más tarde volvimos ya hacia el hotel, aunque alguno se empeñó en dejar su huella en el puente, para bochorno de alguno de los presentes, cumpliendo así su palabra.

Cuando llegamos al hotel, yo me volví a ir para hacer una última cosilla, y pude disfrutar fugazmente de la soledad en Praga. Me despedí del reloj astronómico y de esa preciosa plaza, y volví con mis compañeros. A las tres aproximadamente estaría en pie para coger un autobús checo con un conductor checo para que me llevase al aeropuerto checo. Como siempre tuve "suerte" y ningún problema con la maleta ni con los retrasos. Y llegué a Milán, que ahora supongo que puedo llamar mi casa, y me di cuenta de que tenía que volver a la realidad después de todas las nuevas experiencias. Y, claro está, me dio un poco de pena.


PD: Gracias al anfitrión por todo aunque se inventase todo y no hablase nada de checo. Gracias a Mac por las fotos aunque él no salga nunca, por ser tan nenaza, y por la canción. Gracias a la ragazza por disimular como que soy su amigo y por hacer de mamá con los no tan niños. Y muchas gracias por el regalo ;)
18 dic 2010

Una semana maravillosa (Parte III)

El segundo día hicimos el free-tour. La chica guía era como hiperactiva y me ponía un poco nervioso, pero estuvo muy bien. Mientras mac evitaba los olores de los puestos, aprendíamos que supuestamente al relojero le sacaron los ojos y no le cortaron las manos, que la iglesia que me gustaba estaba encerrada porque tardaron mucho en construirla, historias del barrio judío, o incluso que el euro está por llegar un año de estos. Entretenido y educativo. La historia final fue de cómo los rusos liberaron la ciudad, de manera muy soviética. La KGB sigue observándonos...

Comimos en un sitio que me pedí unas costillas riquísimas con dos salsas, me puse como un cerdo casi literalmente. Luego dimos una vuelta por el castillo, que es bastante vuelta por cierto. La Catedral preciosa. Al final acabamos volviendo porque todas las nenazas se morían de frío, y mac se moría doblemente por su tripa.


Acabamos por ir a comprar cosas para hacer una poción mágica, que Panoramix preparó de manera excelente. Vimos una peli rarísima de un tío que jugaba a los bolos que tenía un amigo que no paraba de decir tacos. Y no cenamos salchichas ni compramos coronas de flores, pero deberíamos...

Y básicamente esto fue el día. Contaría más, pero mejor vais a Praga y hacéis el free-tour, que merece la pena.
16 dic 2010

Una semana maravillosa (Parte II)

Praga. Siempre había querido ir. Desde hacía tiempo. Pero creo que era por Rosicky. Por Koller. Por Poborsky, Cech, Jankulovski, Ujfalusi, Rozenhal. Por supuesto por Nedved. No me esperaba lo que luego pude ver.

Nieve, frío. Autobuses que se escapan de turistas. Cold. Metro, huevos Kinder (siempre Italia), señoras mayores que hablan perfecto inglés (¿Se puede hacer uno fan en Facebook?), máquinas mágicas telepáticas. Wenceslao. Museos megalómanos. Carolo. Calles nevadas y heladas. Reloj astronómico que da desde la hora hasta los nombres de Lost. Árboles gigantes de Navidad (y Madrid sigue sin enterarse). Bancarelle. Salchichas. Iglesias preciosas, atrapadas por edificios, cerradas por invención. Trompetistas. Esqueletos que bailan junto a pecados capitales. Mercados donde supuestamente cambia el tiempo pero que es mentira. Wenceslao, o torres de Wenceslao, o torres de la pólvora que se llaman así porque había pólvora. Edificios modernistas.


Seguimos devorando la ciudad. Tenemos integrantes que se les da bien.



Puentes increíbles con esculturas por todas partes. Puentes con tradiciones de esas de tocar algo. Volver a Praga una y fidelidad de tu pareja la otra se decía. Muchos tocan todo y desean más aún, cumpliendo ellos su parte o no. Tiro al pingüino. Paseos por riberas heladas. Gente que habla con los cisnes. Comida típica. Bebida típica. Retorno hacia el descanso por calles llenas de gente. Tiendas que ofrecen recuerdos a bajo precio. Supermercados donde piensan que si te hablan checo más despacio lo entiendes mejor. Donde te dicen lo que tienes que pagar en números incomprensibles.

Y seguimos desgastando más aún la ciudad, como con fruición, incluso ansia de seguir viendo aquello. Una vuelta más porque todo se ve distinto de noche, o eso dicen.



Edificios que antes le parecían feos a macs y que ahora le parecen bonitos. Miles de fotos apoyadas en las barandillas. Monumentos y edificios preciosos iluminados. Árboles de Navidad de ensueño. Miedo a salchichas. Salchichas pequeñas en panes gigantes. Pirámides. Karaokes caseros. Wonderwall. Felicidad.

Al día siguiente quedaría todavía Praga por disfrutar. Pero, de nuevo, eso es otra historia...
15 dic 2010

Una semana maravillosa (Parte I)

(Banda sonora)

Me despierto y acudo, de nuevo, a la estación Centrale. Un nuevo visitante, una nueva persona que va a conocer Milano. Responsabilidad. Siempre tengo la sensación encima en los días precedentes. La gente me dice que me preocupo demasiado, pero es que si no fuese así, no sería yo.

Los autobuses llegan a Centrale. La gente sube y baja, mientras unos ofrecen billetes, otros roban clientes, y algún desactualizado ofrece llevar maletas. Me da sensación de tristeza, quizá sólo lo supera un aeropuerto. Pero no siempre es triste. Llega S y vuelvo a ser el anfitrión. Parece que incluso se alegra de verme, como si no se acordase de que al principio la odiaba ( :D ). Pero no todo son responsabilidades esta vez, ahora tengo traductor simultaneo para el italiano "pro".

Después de dejar las cosas en la residencia guío nuestros pasos hacia el corazón de Milán. El billete diario cuesta medio euro menos porque es Natale. Así somos en Milano, recibimos a la gente con alegría. La plaza de San Babila inicia nuestro paseo, llena de vida como siempre. Las tiendas de todo tipo escoltan nuestro camino hasta el Duomo. Para mí ya es normal encontrarme el Duomo, pero me gusta pensar que otros lo ven por primera vez, sientan lo que sientan. Como me gusta hacer, bajo las expectativas del interior, y puede que hasta funcionase esta vez. En realidad somos polos opuestos. El que quizá sea su monumento favorito de Roma es el que menos me gusta a mí por ejemplo. Salimos del Duomo, dejando los gigantes cuadros que inexplicablemente están colgados dentro.

Charlo sobre la tradición del toro y sus testículos mientras nos adentramos en la galería Vittorio Emanuele II, y algo raro sucede cuando llegamos allí. El toro está inexplicablemente libre de turistas que se pelean por pisar las partes nobles del toro. Es más, hay dos o tres haciéndolo y lo hacen mal. Para hallar la razón hay que mirar en el corazón. En el corazón de Swarovsky que ha caído del techo sobre una señora que pasaba por allí. Curiosos, ambulancias, policía, y, sobre todo, restos de un corazón de madera.



S devora Milán. Ve por primera vez las croquetas mutantes, y llegamos por la Via Dante hasta el Castello Sforzesco. Vemos el parco Sempione, con el arco que impresiona a los argentinos a lo lejos, y volvemos, desandando lo andado, pasando por los bancarelle, las croquetas y esquivando personas y tráfico. Comemos pasta mientras S habla de todo tipo de cosas y yo trato de seguirle el ritmo. También probamos la torta della nonna y S se reserva el derecho a copia de receta.

Siempre pasando por el Duomo, dirijo los pasos hacia una de mis favoritas, via Torino. Siempre llena de vida, de gente comprando, te lleva hasta lo que llaman "las columnas". Seguimos hasta Navigli, aunque no era de noche y no estaba tan bonito. Pero bueno, al menos ahora hay agua. Al volver le regalo a mi invitada la púa de Milano para su colección. Seguimos paseando un rato, si no recuerdo mal hacia corso Buenos Aires, y por fin cogemos el metro para volver.

Tras solucionar unos papeleos, cosas del vuelo y demás, vamos a hacer el típico aperitivo milanés. Conseguí reclutar a dos españoles y comimos carne, pasta, pizza, y hasta tarta. Hubo gente que tiró tarta a las salchichas, pero nunca se supo bien quién fue... Tras un completo día, sólo quedaba descansar en la habitación y que S consiguiese que mi compañero hablase en italiano.

Al día siguiente, pese a que temía que no quedase nada por enseñar, fuimos a seguir con la visita. Primero fuimos a ver La Última Cena, que a S le interesaba. Nos dieron cita y mientras llegaba la hora, dimos una vuelta por allí. Comenté que me daban envidia unos puestos de libros que había, y hablamos un rato de literatura. Me puse celoso de todos los libros que no he leído todavía, critiqué al incomprensible Corazón de las Tinieblas, y no podía faltar el ensalzamiento de Edad Prohibida. Volvimos, y aunque S se intentó colar cuando no era su hora, acabamos por entrar y ver no sólo el Cenacolo, si no que también vimos la otra pintura de enfrente que a nadie interesa.

Desde la iglesia de Santa Maria delle Grazie fuimos hasta el Duomo (como siempre), para poder completar la trilogía, caminar por fuera, dentro y sobre el Duomo. Me alegró escuchar una frase que quizás ella no recuerde "Cada vez me gusta más el Duomo", y es que, acabas por tener cariño a la ciudad y las cosas donde vives. Subiendo los escalones S se dedicó a responder preguntas de otras conversaciones sin temor a represalias. Es más, se lo agradecieron pero probablemente el odio iba por dentro ( :D ). Arriba descansamos un poco (puede que sólo yo), y al rato bajamos venciendo vértigos y temores.

Comimos una pizza (a pesar de no saber qué era radicchio) en un sitio en el que nos quedamos solos mientras las camareras discutían sobre dos euros, y más tarde fuimos hacia el norte, pasando por la zona de Brera, por la Pinacoteca, por las calles con lucecitas, y llegamos al cementerio monumental, probablemente poco delicado por mi parte, pero no caí.
Luego me dejó invitarla a un capuccino de despedida, y fuimos diciendo adiós al Castello (con música ambiental y espectáculo de luces), al Duomo, las croquetas, y todas las cosas del centro.

Ya en la residencia estuvimos un rato descansando y teniendo una gran conversación sobre música, con el gran Knopfler de artista principal en la BSO de fondo. Me aproveché de la visita para que me hiciese la cena, que aunque no fuese redonda estaba buena, y le presenté a muchos de mis conocidos de residencia. Cuando llegó el escocés tuvimos que huir porque había un recepcionista ninja en la ventana y tuve miedo, pero luego le dije que subiese, para que al menos S pudiese hablar con alguien distinto y en otro idioma.

Al día siguiente, taxi-autobús-avión de por medio, llegamos a Praga. La preciosa y asombrosa Praga. Pero eso es otra historia...

PD: Muchas gracias a S por ser tan buena invitada y por disfrutar de Milano y ponérmelo todo tan fácil... Grazie!
8 dic 2010

Grazie

Pensaba escribir un post bonito y todo eso, agradeciendo la visita de mis amigos, esperando que se lo hayan pasado bien, que les haya gustado Milano, pero lo cierto es que he andado con alguna preocupación y no ha podido ser.

Aún así, ahora que parece que se está aclarando el horizonte, quería de todas todas dar las gracias a los seis amigos que han venido a verme, algunos incluso saliendo por primera vez del país, cogiendo un avión por primera vez.
Espero que os haya gustado Milán, aunque sea el Duomo, que lo hayáis pasado bien aunque sea algún rato, que os divirtieseis por la noche en los sitios que os llevé, y todas esas cosas.
Yo me alegré mucho de veros, y me puse triste cuando se fue el autobús al aeropuerto. Pero bueno, nos vemos en unos días, y al fin y al cabo, esto se acabará pronto y estaré por allí en no mucho para quedarme, así que intentaré seguir disfrutando de la experiencia.
Ya sabéis, cuando queráis seréis bien recibidos.
Un abrazo.
4 dic 2010

Tutto bene

Todo bien, tutto a posto... Están mis amigos aquí (hola para cuando lo leáis) y por eso no estoy escribiendo (muy ocupado), pero todo bien...

Ciao ciao...
1 dic 2010

Miedo escénico

Hoy en clase me ha dado un ataque de pánico viendo todo lo que debería aprobar este año aquí y en España, y sumado al día gris (normalmente no me importa, pero...) estaba un poco caído... Pero luego, estaba en el supermercado haciendo unas compras para mañana, y me he encontrado con el argentino, y luego me han invitado a cenar, y me lo he pasado bien hablando con la gente. Buena gente estos argentinos y la mejicana.

Total, que mañana iré ver si me compro unas botas y una cazadora, porque me están cagando de miedo con el tiempo que va a hacer en Praga. Con eso, unas clasecitas y luego invitaré a tomar algo a estos, y después lo que surja...

A domani...
30 nov 2010

No te lamentes que sé lo que estás pensando

Al estar en Italia, la resaca del partido es nula, porque aquí a nadie le interesa, lo que es magnífico claro. Es más, el chileno me pregunta, en vez del manido con quién vas, que qué hizo la Real. Mucho mejor, sin duda.

Luego por la noche, hablando con nuestra amiga mejicana, me he enterado de que el último martes de cada mes, además de ser gratis la Pinacoteca di Brera, lo es también La Última Cena. Así que supongo que aprovecharé e iré en enero, porque paso de pagar claro... :D

Y ahora estoy escuchando nueva música, como por ejemplo Don't Fall in Love with Everyone You See de Okkervil River, y unos que me han gustado, Neutral Milk Hotel.

Pero me voy ya a dormir, que es hora, y este mes es un estrés... :D
28 nov 2010

Esos saludos...

Se acaba el fin de semana, muy a mi pesar.
El sábado al final sí que fuimos a Vigevano. Mucho frío en la visita rápida al pequeño sitio, que es básicamente la plaza y un castello Sforzesco. Otro sitio visitado, otro sitio que quitar de la lista. Pequeñito y bonito.



Estrené la temporada de mi gorro de aviador ruso por cierto (causa furor).

Luego por la noche salimos y acabé convenciendo a todos para que se viniesen. Como siempre muy divertido, creando some memories. Volviendo bajo la nieve, un argentino diciendo "¡Te juro está nevando, boludo!".

Hoy día tranquilo por la residencia, de charla, un poco de cartas, una serie, un poco de The Police... Con la victoria de la Real (y del Baskonia) la felicidad ya era enorme, lo único lo de Nadal, pero es que no voy a tenerlo todo en esta vida... ¡Qué felicidad!

PD: Pasamos por la zona de Navigli y está más bonito ahora...

26 nov 2010

Retruco

Día tranquilo que comenzó con nieve cayendo sobre Milano. Lo que ayer por la noche era lluvia, se convirtió por la mañana en nieve, que aunque escasa, dejó algún rastro por la calle.

En una rápida maniobra, he convencido a algunos para ir mañana en un viaje relámpago a Vigevano, que dicen que tiene la plaza más bonita del país. Claro que también dicen que la plaza de Venecia es la más bonita del mundo y que las dos sean verdad es incompatible, pero ya veremos... Luego a ver si salimos un rato por la noche.

Por la noche hemos estado jugando al Truco con un argentino. Más o menos al final creo que me he enterado. Me ha parecido un juego muy argentino, que si mientes, que si truco, que si retruco... Después yo me he hecho el tradicional leche + galletas + Friday Night Lights, y ya me voy a la cama feliz y contento.
24 nov 2010

Neve

Empieza a hacer frío por Milano. Ni siquiera la presencia del sol, que no se da tan a menudo como en el lugar de donde vengo, es suficiente para contrarrestar el freddo. Dijo mi profesora de italiano que mañana nieva. Otros dicen que más tarde, pero están de acuerdo en que esta semana nieva. Hay gente que ni siquiera ha visto la nieve aquí. A mí me apetece como siempre, me gusta la nieve.

Todo normal hoy. Clases en las que la gente se va desesperada, en italiano los posesivos, luego aperitivo portugués bacalá (nunca mejor dicho por aquello del bacalao), y poca cosa más.
Me apetece jugar a basket porque hoy han ido españoles pero yo tenía clase, y me ha dado envidia.

Y nada, tras la mayor delicatessen del mundo, los conguitos, me voy a dormir. Ci vediamo!
23 nov 2010

Due finestre

Las clases normales aburridas. En italiano teníamos que hacer nuestra casa ideal (evidentemente para practicar lo que dimos ayer y eso), y he contado la casa que tendría en San Sebastián, con vista al mar, con un terrazo dove posso guardare e ascoltare il mare, ir a la playa en cinco minutos y al centro también en poco tiempo, y no sé qué más...
El escocés estaba contando su casa, con un bar debajo y al lado del estadio, y cuando le ha preguntado la profesora que cuántos baños el tío flipaba, y dice, ¡Uno!, y me dice, ¿para qué quiero más? Luego le ha preguntado que cuántas ventanas, y ha dicho que due.
En fin, ha sido entretenida como siempre. Eso sí, todo lo de nella, delle, dalla, etc, (es decir las contracciones) me resultan difíciles.

Por la noche nos hemos hecho unas hamburguesas y luego hemos estado con un par de italianos. Uno tiene miles de naranjas que le ha mandado su madre. Ha estado divertido.
22 nov 2010

Ojo

Actualizo rápido que me voy a la cama.

El ojo parece que perfecto. El médico me ha dicho varias veces que tutto a posto, y que esté hinchado (un poco por abajo) parece que es normal hasta dentro de diez días. Así que perfecto.

Del resto sin novedad, mañana escribo algo. Bye...
21 nov 2010

A robar carteras

En un nuevo día de lluvia, de principio a fin, la Real perdió gracias al árbitro, que nos hundió. Tampoco ayudó el cambio de Lasarte, pero bueno... Mal final para un gran fin de semana, que ha sido muy bueno.
Hoy en realidad no he hecho nada, porque tenía mucho sueño acumulado, y luego por la noche he estado escuchando el partido y eso. Además los domingos hay poca actividad por la residencia.
Mañana médico y a ver si me pongo a organizar un poco las visitas de diciembre, que algo habrá que hacer.
Y siempre intentando create some memories. No regrets!
20 nov 2010

Guitarreando

Buen fin de semana.

Ayer fui a hacer un aperitivo, pero de los buenos, y se notaba la diferencia. No menos de ocho nacionalidades creo. Luego volvimos a la residencia e hicimos sobremesa y estuvo muy entretenido. Al final hasta las tantas, porque aunque me tenía que ir porque tenía que madrugar, estaba disfrutando de la conversación.

Hoy al final fuimos a Verona. Hemos ido al Lago di Garda, pero los barcos y esas cosas sólo son en verano, y hemos estado un rato por ahí, pero en seguida hemos seguido a Verona. Muy bonita la verdad, no me lo esperaba. Hemos pasado todo el día por allí, y ahora por la noche unos juegos de cartas estilo inglés-italiano o algo así.

Para acabar el día me he visto el resumen del Baskonia, que ha debido ser increíble, y un capítulo de Friday Night Lights tan bueno como siempre. Mañana día tranquilo por aquí descansando, y el lunes a ver qué me dicen del ojo, que no las tengo todas conmigo. A ver si paso una semana tranquila antes de que vuelva el movimiento.

Hasta mañana...
17 nov 2010

Ay Gica Gica...

El ojo parece que evoluciona bien, eso me ha dicho el médico. Sin problema. A ver si se me pone perfecto en unos días...

Hoy el escocés se ha puesto a hablarme en escocés en clase de italiano y era divertidísimo, porque no se le entiende nada. Que si muuse, huuse, tha... Sobre italiano las contracciones son difíciles, no me gustan. Pero bueno, a ver si e acostumbro.

No sé qué más... He ido al aperitivo y era francés y estaba lleno de gente, con comida bacalá. He estado hablando con unos mejicanos, y luego con los de la residencia y tal. Igual este fin de semana si hace bueno hacemos un viajecito. Verona o por ahí.

Ciao ciao...
15 nov 2010

Fútbol con fatatas

La gente flipa tanto con la tortilla de patatas que a mí ya casi me parece una bacalá infame... No sé si lo hacen por quedar bien, pero todo el que coge un trozo dice que si está buenísimo, que cómo se hace, que si sólo eso... Todo esto porque hoy el escocés me ha dicho que no quería comer pasta y que hiciésemos algo, y la tortilla parece que le gusta, así que hemos hecho.

Del resto de cosas no muchas novedades. En italiano ya empiezo a aprender los verbos importantes, aunque del presente no paso. El otro día estuvimos viendo el Inter-Milan, y yo estaba un poco así porque la Real justo había perdido, pero bueno, estuvo bien para picar a los argentinos y tal. Yo creo que había mayoría del Inter, porque entre los italianos que incomprensiblemente son del Inter, y que los extranjeros la mayoría van con el Inter (ejemplo uno de Camerún va con el Inter por Eto'o) pues había más, pero bueno, estoy acostumbrado.

Y nada más, me voy ya que mañana es lo del ojo por la mañana. Ci vediamo...
11 nov 2010

Entre la niebla

Niebla en Milán. El día amanece como el comienzo de una novela a la que el autor pretende dar algo de misterio y te cuenta cosas sobre niebla espesa, luces de farolas difuminadas y tipos que caminan con gabardinas y cuellos subidos. Al ver la niebla digo "¡Oh!" y mi compañero dice que "cloudly". Le corrijo, "fog". Sí, mucha fog.

Varios días sin escribir. Días atareados, y sin ganas de plasmar todas las muchas cosas que he hecho y me han pasado. No sé muy bien por qué, quizá no sea capaz de teclear adecuadamente.

Mi familia ya se fue. De nuevo me apretaba el corazón. Esta vez era yo quien llevaba las maletas hasta el maletero de un autobús, pero de nuevo era yo quien se quedaba solo. Muchas historias, muchas emociones, muchos sitios recorridos en muy pocos días.
Milán les ofreció lo que pudo, con el Duomo siempre comandando.
Venecia en cambio ni siquiera se esfuerza, le da igual, sabe que no le hace falta. Puentes, canales y estrechas callecitas con tiendas de cristal de Murano, o puestos con caretas de Carnaval. Venecia es única en el mundo, eso es objetivo.
Otro día de Milán que, extenuado, da sus últimos coletazos a base de tiendas, restaurantes con pasta y pizzas, y zonas típicas...
Y por fin el Lago de Como, un paraje encantador, con Bellagio poniendo la guinda del pastel, gracias a sus calles escalonadas y su pleno acierto en la comida.
Finalmente, con algún gorro de por medio, el nudo en el pecho y la despedida hasta Navidades.

Pero no todo es malo. Ahora tengo una buena reserva de jamoncito y otras delicatessen gracias a mi super-madrina que me mima demasiado. Que por cierto, ya lo he probado y está de muerte... Grazie mile!

Y con más niebla acaba este día en el que por fin decidí volver a escribir, venciendo la pereza y quizá el temor a "cerrar" la visita familiar con este blog.
4 nov 2010

Aperitivo inglés

Ayer el aperitivo era de comida inglesa. Había Roastbeef, y una especie de empanada de carne, supongo que pastel de carne, no me fijé en el nombre. Había poca gente, suponemos que por el partido, pero quién sabe. Yo al final ni vi el partido por ahí, porque total, para animar al Milan y correr peligro de que alguno se picase, pasé.

Estuvo bien, porque hubo ocasión de hablar un poco de italiano (más bien escuchar), que a lo tonto sólo escucho italiano en clase, y el inglés, que en realidad casi es más interesante que mejore el inglés que el italiano...

Y ahora me voy a hacer un papeleo, y luego clase de italiano. Era por actualizar, que luego el fin de semana me da más pereza...

Ciao ciao...
2 nov 2010

Martedi (Giorno) Lights

Fuera llueve. O al menos eso parece. Los cristales tienen algunas gotas, y los árboles están quietos y empapados. Dentro la profesora grita. Grita, o, de nuevo, al menos eso parece. Pienso que el micrófono ni siquiera le haría falta. Grita cosas sobre cargar página, posiciones de memoria, y rellenar tablas. Bajo los gritos se escucha un murmullo constante, más propio de un bar que de una clase. Páginas, códigos, iteraciones, vectores. Fuera sigue lloviendo. O, al menos, eso parece.



Cibo. Comida en italiano, food. La profesora se esfuerza por hacer comprender hasta a los más inútiles. Es la quinta vez que repite que tacchino es turkey. Casi le grito "¡PAVO!" a un mejicano, pero al final trato de decírselo más amablemente. Los no hispanohablantes no tienen tanta suerte. Intento no enfadarme, pero si no lo entienden siquiera en inglés, no pretenderán que se lo digamos en turco. Escocia no tiene representantes hoy. Me gustan las clases, incluso cuando me desesperan. Cozza, mejillón, otra vez lío, seguro...



Corro a ritmo de Interpol. El suelo está mojado, y cada escaso tiempo esquivo ágil y veloz charcos. El carril bici está desierto de ciclistas, y por la carretera adyacente pasan coches de vez en cuando, que dejan a mi velocidad a la altura del betún. Anochece muy pronto sobre Milano, más aún desde el cambio de hora. Sigo volando con mis Adidas y con mi camiseta de Jack, volando sobre el tiempo, volando sobre la pista. Estiro cerca del campo de baloncesto, mojada e inutilizable, mientras escucho Flume de Bon Iver, que hasta Erentxun puso en su iPod de este mes. 7,26 kilómetros, algo es algo.



Internet. Un tazón azul claro de Ikea lleno de leche caliente a mi lado. Galletas Mulino Bianco mitad chocolate mitad normales también a mi lado. Una serie rápida, de veinte minutos, el complemento perfecto. Suena una alarma fuera.



Fin del día. Oigo voces en la habitación de al lado. Mi compañero duerme ya. Buona notte.
1 nov 2010

Joseba Llorente

Prácticamente dos días seguidos ha estado lloviendo en Milán, como si fuesen lágrimas por la derrota ante la Juve, que se resistían a cesar de caer como se resistieron los rossoneri a perder. Comentan que los próximos quince días este va a ser el tiempo, así que avisado a los navegantes queda.

El fin de semana por tanto no ha dado mucho de sí. Salí por la noche un día, el jueves, y ayer había una especie de "fiesta" (uuuuh, fiestón (léase con tono uuuh, Víctor Fernández)) aquí abajo. Como casi siempre pasándolo bien. Y otro día, como estaba harto de estar encerrado, me fui a cenar por ahí.

Mañana vuelta a las clases y demás, así que me voy ya...